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“American Hustle”, estafa de estilo

Hay en ese arranque de American Hustle unos minutos de prólogo que sirven de explicación para todo los que vamos a ver: ese personaje tapándose de forma ridícula las calvas, con un estilo digno del mismísimo Anasagasti, es el preludio de una película que basa prácticamente toda su narración en el estilo, en las formas, y en poco más. Y ya sea por vaguería, o de forma intencionada, David O.Russell y su American Hustle sólo han conseguido rascar en la superficie.

La música –magnífica banda sonora–, el vestuario, la dirección artística y el trabajo de algunos actores, son la película. El resto, es una estafa. Es decir no hay película. Sólo un grupo de personajes sobre un fondo cromático y musical –perfecto e impecablemente bien presentado–, que se mueven en función de sus ambiciones y que deambulan por la pantalla sin saber muy bien hacia dónde van y –en ocasiones– sin creerse una sola palabra de lo que dicen. Y al final, en nuestro subsconsciente –al menos en el mio– lo único que permanece es el atisbo de haber presenciado una historia de un hombre que divide su amor entre dos mujeres. En ese sentido, el peso de la película recae en el trabajo, brillante en ocasiones, emocionante casi siempre y por momentos desmedido, de Amy Adams y Jennifer Lawrence. Ellas son quienes sostienen buena parte del relato y las encargadas de que este American Hustle sea también una gran estafa. Una película que propone mucho más de lo que consigue, que deslumbra –o lo intenta– con su música, sus trajes y sus peluquines, pero que más allá de eso sigue sin haber absolutamente nada.

David O.Russell, intencionadamente o no, consigue que algunos –al menos a mi me sucede– olvidemos casi por completo los argumentos de sus películas. De El lado bueno de las cosas, recuerdo a sus protagonistas, recuerdo el inició de la película, las canciones, y poco más. Pronostico que con ésta sucederá tres cuartos de lo mismo y que al final no quedará más que una estafa, eso sí, con muy buen estilo.

Por supuesto, imposible dejar de mencionar el susto que produce comprobar el cambio físico al que se ha sometido Christian Bale. Y para certificarlo, una foto de dos trabajos suyos, antagónicos física y mentalmente. El maquinista, película rodada en Barcelona y ésta que nos ocupa, American Hustle.

Captura de pantalla 2014-01-29 a la(s) 14.43.44

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Un comentario el ““American Hustle”, estafa de estilo

  1. normanbf
    17 diciembre, 2014

    American Hustle es una comedia bastante chistosa, también me gustan los pequeños toques romanticos que tiene.

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Esta entrada fue publicada en 31 enero, 2014 por en Críticas Cine y etiquetada con , , , , , , .
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